“No les di las licencias a los hermanos Márquez, se las ganaron. Es un privilegio y una suerte para toda la estructura de nuestra escuela”, declaró Vallejo, quien no ocultó su admiración por sus compatriotas.
Vallejo también destacó la humildad y el compromiso de ambos pilotos: “Trabajar con gente de primer nivel es una oportunidad de oro, teníamos que aprovecharla. Quedamos enamorados de los hermanos Márquez”. Además, subrayó el mensaje que les intentó transmitir: “Tratamos de expresarles que los riesgos en la calle son distintos a los de la pista”.
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó cuando Vallejo recordó: “Me salió del alma decirles 'qué buen trabajo han hecho sus padres con ustedes'. Marc y Alex me dieron la mejor de las sorpresas. Vinieron a la escuela con ganas de aprender y colaborar”.