"Veníamos entreverados hasta que pusimos la goma nueva y probamos una vuelta lanzada. En simulacro de clasificación quedamos primeros en el entrenamiento del sábado", reveló Mariño, destacando la competitividad de su auto en las pruebas previas a la competencia oficial.
Además, el piloto recordó con satisfacción el final de la temporada pasada y cómo esto influyó en su motivación: "La última carrera del año pasado fue divina, se me hizo difícil esperar todo el verano para volver a la pista, anímicamente terminamos muy bien", expresó.
Con la vista puesta en los nuevos desafíos, Mariño se mostró optimista, aunque cauto: "Nos motiva que el auto se mostró competitivo en la prueba como en el cierre de la temporada. Vamos con más ganas este año, posibilidades más altas. Igual soy cauto, los objetivos se van dando", concluyó.